In Memoriam: La mujer que estudió la dinámica de nuestra Galaxia.

La maestra Christine Patricia Allen Armiño fue un pilar en el desarrollo de la astronomía mexicana: aprendió a leer en el movimiento de las estrellas una historia de orígenes, encuentros y destinos. Con su partida, la ciencia nacional pierde a una de sus miradas más generosas, pero su huella permanece grabada en el mapa mismo de nuestra Galaxia.

En los pasillos del Instituto de Astronomía de la UNAM, la maestra Allen fue, durante décadas, sinónimo de rigor académico. Sus investigaciones en dinámica galáctica resultaron clave para responder preguntas esenciales sobre la masa y la estructura del universo.

Su trabajo abarcó el estudio de estrellas binarias, sistemas múltiples y estrellas fugitivas, así como la distribución general de la masa en la Vía Láctea y las fuerzas de marea que esta ejerce sobre los cúmulos globulares. Junto con Alfredo Santillán, desarrolló un influyente modelo sobre la distribución de la masa galáctica, publicado en la Revista Mexicana de Astronomía y Astrofísica (RMxAA), el cual se convirtió en un referente ampliamente citado por la comunidad científica internacional.

Al frente de la RMxAA entre 2001 y 2024, la Dra. Allen cuidó la palabra científica con precisión artesanal; su labor editorial contribuyó de manera decisiva a consolidarla como una publicación de relevancia mundial.

Distinguida con el Reconocimiento Sor Juana Inés de la Cruz, fue también un faro para las mujeres que buscan abrirse paso en las ciencias exactas. Como docente, impulsó la creación del posgrado de Astronomía de la UNAM (hoy posgrado en Astrofísica), donde impartió el curso de Dinámica Galáctica. Además, fue pionera del supercómputo en el país al participar en la adquisición del equipo Cray YMP/432 («Sirio»), la primera supercomputadora de México y Latinoamérica.

Quienes compartieron espacio con ella recuerdan su paciencia para escuchar, su firmeza para corregir y un compromiso incuestionable. El legado de la maestra Christine Allen perdura en cada órbita calculada con su modelo, en las generaciones que formó en las aulas y en la madurez científica de la astronomía latinoamericana.

Hoy despedimos con profundo cariño y respeto a la científica, a la editora y a la maestra.